Estas trampas de grasa se suelen utilizar en hoteles y restaurantes y tienen el único objetivo de interceptar la grasa que corre por nuestras tuberías.

Esta trampa consiste en una caja de acero o cemento conectada a la tubería que permite la entrada de agua y evita que las grasas y aceites lleguen a los desagües, para así evitar que los drenajes se tapen.

Con esta trampa se evita contaminación, se reduce el mantenimiento de tuberías, se separan las grasas y sólidos se impide la obstrucción del drenaje.

Para que una trampa sea eficaz debe contener entre 95 y 100 litros. Esto garantizará un tiempo de permanencia de las aguas dentro de la trampa, lo que logra una separación efectiva de las grasas y los residuos sólidos.

La trampa de grasas tiene 2 compartimentos separados
por una rejilla de acero inoxidable encargada de no dejar pasar sólidos. En el compartimento más grande, por donde llegan los líquidos con sólidos disueltos, la grasa se separa al ser más liviana que el agua. Por el otro compartimento, va a salir el agua filtrada.

Es importante que el desagüe posterior a la trampa tenga un sifón para evitar malos olores dentro del local. La trampa cuenta también con un drenaje y una llave de cierre rápido que va a permitir, luego de evacuar los precipitados, hacer la limpieza, sin necesidad de emplear mangueras y otros accesorios.


¿Qué pasa si no hay ninguna en mi restaurante o comercio?


Con el tiempo, las tuberías de desagüe se obstruyen, ocasionando problemas sanitarios y riesgos de contaminación en la preparación de alimentos. 

Las grasas y los residuos sólidos deben desalojarse del tanque mínimo cada 2 días, según del volumen de producción. Este proceso es muy simple para que el operario pueda fácilmente limpiar y evacuar dichos residuos.